A menudo, sí. Dependiendo de los hechos, es posible que pueda demostrar que no hubo una declaración falsa, material e intencionada, por lo que la prohibición no debería aplicarse, o que usted cumple los requisitos para una exención, como el Formulario I-601. Dado que esta causal puede ser permanente, estos casos deben evaluarse de forma cuidadosa e individual.